¿Dónde la vas
a poner?
Casi ninguna pared trae medida comercial. Aquí están las que más nos piden, con los centímetros que funcionan en cada una — y si tu hueco es otro, se corta al tuyo.
Sala
El muro largo que nadie sabe qué hacer con él.
Tres repisas escalonadas ocupan una pared entera sin cerrarla, y aguantan libros, plantas y las cosas que no caben en el mueble de la tele.
Recámara
Un buró que no ocupa piso.
Dos repisas cortas a los lados de la cama hacen el trabajo del buró sin estorbar para barrer, y dejan el cuarto viéndose más grande.
Cocina
Lo que usas diario, a la mano.
Arriba de la barra, para los frascos, las tazas y el aceite. Se limpian de una pasada y no hay que abrir puerta para alcanzar nada.
Oficina en casa
Escritorio chico, pared libre.
Arriba del escritorio caben carpetas, la impresora y lo que quites de la mesa. El fondo de 30 cm aguanta cajas de archivo.
Baño
El hueco angosto de siempre.
Los baños casi nunca traen medida comercial. Tres repisas cortas al ancho exacto del nicho resuelven toallas y frascos sin robar paso.
Cuarto de niños
A la altura de ellos.
Bajas, para que alcancen solos. Poco fondo para que los libros se vean de frente y no se conviertan en un montón.
Pasillo y entrada
Donde no cabe un mueble.
Una repisa de poco fondo en la entrada: llaves, cartera, una planta. Pasa gente por ahí, así que entre menos salga de la pared, mejor.
Clóset y lavado
Aprovechar lo alto.
Los entrepaños de un clóset casi nunca vienen a la medida del hueco. Cortados exactos, se gana el estante de arriba que hoy está vacío.
Mídelo y lo cortamos.
El configurador acepta de 20 a 140 cm de ancho, en saltos de 5 cm. Le das los centímetros de tu pared y te enseña el precio y el plano de corte antes de que pagues nada.